Automotriz AP: 14 años de servicio boutique

La historia de Ariel Perez, de Automotriz AP, comienza hace muchos años. Luego de haber trabajado toda una vida en concesionarios de marca, decide comenzar su propio taller allá por el año 2004. En ese momento, la decisión llego pensando en su pasión por la mecánica y por la oportunidad de independizarse.

Comenzó con un pequeño local, con capacidad para apenas 6 vehículos,  en el sector de independencia, haciendo el mismo la parte mecánica (con toda la experiencia adquirida anteriormente), mientras que su señora realizaba las tareas de contactar a los clientes. Trabajaban muy de la mano, cuando había que ir a comprar repuestos, cerraban el taller y ambos iban a 10 de Julio, mientras uno compraba, el otro esperaba en el auto. Hay que pensar que comenzaron con apenas una inversión de 300 mil pesos, una analizadora de gases y muchas ganas.

De a poco, la publicidad comenzó de manera muy simple, con volanteo en el sector y la verdad es que fue suficiente para atraer un buen número de clientes. La idea siempre fue ofrecer un servicio que cumpliera con los requerimientos de los clientes.

La experiencia trabajando en grandes concesionarios le decía que un gran número de reclamos se relacionaba con los horarios y el poco cumplimiento de ellos de cara al cliente. Por esto mismo, desde el primer minuto el concepto sería que si se comprometió entregar el vehículo a las 17:00, debería estar listo a las 15:30, listo para ser probado y lavado, que este todo perfecto, junto con la cuenta informada desde antes, sin sorpresas para el cliente.

Esto sería lo más importante desde un principio, más que llenar el taller y dejar de cumplir con sus clientes, era mejor mantener el número de autos en atención controlados, pero si cumplirle al cliente con todo lo que se comprometió desde el comienzo. Siempre el objetivo ha sido entregar un buen servicio.

Los primeros ocho meses se buscó vender la confianza a sus clientes, siendo lo más transparentes posibles y justos en los cobros. Por ejemplo, una clienta que llego un día sábado luego de haber tenido una muy mala experiencia en un concesionario oficial, que le estaban cobrando una fortuna por un problema, y que desde que llego, que no quiso separarse de su auto por la desconfianza de la experiencia pasada.

Luego de revisarlo, y solucionar el problema, el cobro fue de 180 pesos. La clienta no lo podía creer, pero el problema era algo tan simple como un cable pelado y un cambio de fusible. Gracias a esto, la cliente empezó a recomendarlos, a su cuñado, su primo, etc. Esto conllevo a ofrecer el servicio de retiro de los autos a domicilio (siempre trabajando en el sector).

Y ese es el objetivo principal del taller, ofrecer un servicio de confianza, al precio justo, y que el cliente lo valore, sienta la diferencia de su auto, que el cliente salga conforme y recomiende el taller. Finalmente se crea una amistad, una relación de confianza, con todos sus clientes, que sea más que un negocio.

Y aunque pasaron por momentos complicados, les llego el momento de ser proveedor de una importante empresa, Phillip Morris Chile, la que incluso premio al taller a nivel regional como uno de los 10 mejores proveedores en calidad, por compromiso y servicio, en el año 2010.

Este fue el punto de inflexión que ayudo a un crecimiento sostenido, a ofrecer este mismo servicio a otras empresas, y con esto se convirtieron en los clientes más importantes, junto con los clientes particulares de siempre. Gracias a esto, en el 2012 se pudo comprar el taller donde se ubican actualmente, y que aunque aún no está “100% listo”, ya funciona de muy buena manera bajo todos los estándares de AP Automotriz. Se demoraron dos años en ponerlo en marcha, para hacerlo con las utilidades y no pidiendo un crédito de por medio.

En este nuevo local, el objetivo es ofrecer un servicio de primera, algo así como una boutique de la mecánica. Por ejemplo, todos los técnicos cuentan con estudios, ya que para Ariel es mucho mejor tener alguien con experiencia y estudios, y no solo a alguien que sepa de mecánica por oficio.

Todos los que trabajan actualmente son ingenieros mecánicos, y con esto se asegura que siguen una pauta de inspección y no empiecen a probar “al achunte”, sino que sean profesionales de la mecánica. Cuando se hace una entrevista para que trabajen, deben responder un formulario de 40 preguntas, y en caso de aprobar, se pasa a una prueba técnica. De todas maneras, siempre se busca reforzar y capacitar a sus empleados, para mejorar aún más los conocimientos.

El local actualmente cuenta con una superficie de 1.660 mt2, con una infraestructura que integran seis elevadores, en un espacio que se siente muy amplio y despejado, para el trabajo mecánico, la circulación y estacionamiento de los vehículos. La limpieza esta fuera de toda duda, con un espacio prolijo y muy agradable para trabajar.

La especialidad del taller es todo lo que sea mecánica, desde cambios de ampolleta hasta un ajuste de motor, pero no se realizan cosas más específicas como desabolladura y pintura (que si tuvieron anteriormente), ni banco de pruebas de motores diesel, pero eso puede enviarse a una empresa externa de la confianza del taller. También cuentan con venta de neumáticos, de la mano de Neumáticos y Llantas del Pacifico, y equipamiento de seguridad, ya que son distribuidores de una empresa alemana especializada en este tipo de artículos.

Pero la importante siempre ha sido ofrecer un servicio de primera enfocado en el cliente, donde se respeten los tiempos de trabajo, el presupuesto estimado, la limpieza en la entrega, junto con un informe técnico detallado, para entregar la mejor experiencia de servicio.

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